Vie. Feb 23rd, 2024


Sicariato. La semana pasada, en menos de 48 horas, tres personas murieron de forma violenta en la ciudad y ni el cuerpo del orden, ni el ministerio público tienen respuesta sobre quiénes son los asesinos.

  • Los crímenes con el signo inconfundible del sicariato, se siguen presentando en Santiago, sin que se tenga pistas de los asesinos. archivo

Indhira Vásquez

Santiago, RD

En dos años y casi dos meses de asumir el actual gobierno, la Dirección Cibao Central de la Policía ha tenido seis directores regionales. El que más tiempo ha permanecido en el cargo es el actual director general de la institución quien estuvo ocho meses en esa posición.

En promedio, cada cinco meses a los santigueros les renuevan la promesa de disminuir los robos y la criminalidad y apresar a los responsables de casos pendientes.

El mayor general Eduardo Alberto Then asumió la posición el 2 de octubre de 2020, para la fecha aún era general y el país estaba en pandemia.

Al ser posicionado afirmó: “Me siento comprometido con los santiagueros, para realizar un buen trabajo”.

El general Then inició una cruzada contra los ruidosos, incluso explicó que instruyó a sus hombres y mujeres a “arreciar las acciones contra los ruidosos”. En su gestión se incautaron cientos de bocinas.

Then estuvo en la Dirección Cibao Central cuando aún existían limitaciones para actividades sociales y encuentros familiares, y permanecía el toque de queda.

Su salida se produjo en medio de cuestionamientos y críticas por las incautaciones constantes de bocinas, y la falta de respuesta ante crímenes y robos. De Santiago lo enviaron a Barahona. El 22 de junio de 2021 el general Máximo Báez Aybar sustituye a Then, al asumir la posición anunció que establecerá servicios preventivos para evitar la realización de fiestas clandestinas en violación a las medidas sanitarias impuestas para evitar la propagación del coronavirus.

“Esos lugares donde se producen ese tipo de eventos van a tener un servicio policial preventivo”, explicó.

Báez Aybar permaneció por cinco meses y medio en la posición, y las quejas por los asaltos recurrentes y otros delitos continuaron.

El 8 de diciembre de 2021 llega un nuevo incumbente a Santiago, el general Ernesto Rodríguez García.

“Estamos comprometidos con seguir fortaleciendo la seguridad ciudadana y llevar tranquilidad a toda la ciudadanía”, afirmó al ser posicionado, y aseguró que trabajaría sin descanso para seguir fortaleciendo la seguridad ciudadana, en favor de toda la sociedad.

Sin embargo, en su gestión se incrementaron los índices de criminalidad, robos y asaltos en la ciudad causando pánico y temor entre los santiagueros.

Días antes de ser sustituido en su posición, en el sector La Herradura, desconocidos a bordo de una motocicleta mataron a José Rafael Ortega, quien recibió cinco impactos de bala mientras que otro hombre que le acompañaba resultó herido.

Con el crimen de Ortega sumaban 11 las muertes violentas registradas en sectores de Santiago en nueve días sin que la policía Nacional, ni el ministerio público apresara a los responsables.

Ante la crisis que azotaba Santiago, el 28 de mayo de este año Then llegó con la nueva promesa de que las acciones delictivas serían enfrentadas. Entonces posicionó al nuevo director Regional, el general de brigada Claudio González Moquete.

Sin embargo a menos de un mes de asumir González Moquete, el abogado Basilio Guzmán fue asesinado por desconocidos a bordo de una motocicleta, y hasta el momento nadie ha sido apresado.

Durante los cuatro meses que González Moquete estuvo al frente de la Regional de la Policía, los crímenes, robos y asaltos aumentaron considerablemente.

La semana pasada, en menos de 48 horas, tres personas murieron de forma violenta en la ciudad, y ni el cuerpo del orden, ni el ministerio público tienen respuesta.

Sin vocero

La Dirección Cibao Central de la Policía permaneció por los últimos dos meses sin vocero, y por lo tanto sin información sobre el avance de los casos y los delitos.

Hoy Santiago continúa con altos índices de violencia y criminalidad, y aunque en el país se trabaja en una reforma policial, distintos sectores de la ciudad demandan más respuestas y menos promesas, más estrategias y menos apagafuegos.