Lun. Feb 26th, 2024


El miembro de la escudería Red Bull dedicó la carrera al presidente de esa empresa Dietrich Mateschitz, quien falleció durante el fin de semana

  • Max Verstappen registró una vez más un brillante desempeño en la Fórmula 1

AP

AUSTIN

 El mejor homenaje al propietario de Red Bull, el empresario austríacoDietrich Mates chitz, se lo rindieron el neerlandés Max Verstappen y su equipo en el Gran Premio de Estados Unidos el día después de su fallecimiento. Una gran victoria, muy trabajada, que demostró el hambre de triunfo del bicampeón del mundo y que confirmó para su escudería el título de constructores, que se les resistía desde 2013.

Lágrimas de felicidad en Red Bull, pero también de emoción contenida en un fin de semana complicado para ellos desde que la muerte de Mateschitz trascendió minutos antes de la calificación del sábado.

Ni siquiera tener ya el campeonato, el segundo de su carrera, le ha restado apetito a ‘Mad’ Max, que se repuso de un error de su equipo en una parada en boxes y quitó la miel de los labios al británico Lewis Hamilton cuando el heptacampeón rozaba su primer triunfo del año.

Luchó el de Stevenage por la victoria, pero no pudo impedirla. Algo parecido le sucedió al español Fernando Alonso (Alpine) en los últimos metros con el británico Lando Norris (McLaren), que le quitó el sexto puesto después de una carrera de resistencia del asturiano.

Golpe duro a Carlos Sainz

Carlos Sainz (Ferrari), que había logrado de forma brillante la pole el sábado, y Alonso dialogaron de camino a sus monoplazas, justo antes de la carrera. Hablaban de sensaciones, de la pista, preparados para un Gran Premio que resultó frustrante para el madrileño.

El ‘poleman’ no firmó su mejor salida con neumáticos medios, los mismos que casi todos los monoplazas (únicamente Alpine y Haas montaron duros) y perdió la posición en beneficio de Verstappen en la primera curva, pero lo peor llegó instantes después, cuando el británico George Russell, en su batalla con su compañero Lewis Hamilton, embistió al Ferrari. La carrera de Sainz, definitivamente, se iba al traste. Condujo hasta el garaje y allí acabó estacionado su monoplaza.

Golpe duro para el español, el segundo abandono consecutivo en la primera vuelta, más cruel que el de Japón porque salía desde la primera posición y, aunque daba por favorito a Verstappen, pensaba plantearle más batalla de la que Russell le permitió. Al de Mercedes le metieron cinco segundos de sanción.

Verstappen al frente

El campeón avanzó hacia su decimotercera victoria de la temporada para igualar el récord de los alemanes Michael Schumacher y Sebastian Vettel, a los que puede batir.

El viento fue uno de sus mayores obstáculos. Pronto se quejó por radio de lo difícil que resultaba conducir con el aire que azotaba en Austin. En el retrovisor, cada vez más lejos, Hamilton, con Lance Stroll (Aston Martin), detrás del heptacampeón en esos primeros giros de la carrera. Al canadiense no tardaron en pasarle Russell y ‘Checo’ Pérez, que salía desde la novena posición. Ni siquiera haber perdido un ‘endplate’, el extremo lateral, del alerón delantero, le frenó.