Sáb. Jun 22nd, 2024
  • El recinto dejó de ser una cárcel preventiva inhumana.

Ángel Valdez

Santo Domingo, RD

El centro de reclusión “La carcelita”, en el que antes recluían a cientos de personas violentando sus derechos humanos, ha sido modificado.

Ubicado en la parte trasera de la Supervisión de la Policía en Bella Colina, el recinto sigue funcionando, pero ahora bajo el control de la Fiscalía de Santo Domingo Oeste.

La estrategia para mejorar el espacio fue transformarlo en un centro de retención de reclusos, de manera que los ciudadanos en problemas penales, puedan culminar los procesos legales en los tribunales y luego ser asignados a una prisión.

Los residentes del sector Bella Colina, en  Manoguayabo, que conversaron con  reporteros de este diario, confirmaron que aunque actualmente continúan visualizando personas retenidas, el número de reclusos ya no es una cifra alarmante como meses atrás.

“En ese tiempo, eso lo tomaron como una cárcel pero, eso siempre ha sido un destacamento, expresó Juliana Gómez, una comunitaria quien agregó que ya los policías “no tienen el mismo meneo”.

Durante un acercamiento al recinto, que se encontraba en tranquilidad, los agentes policiales explicaron la razón por la cual anteriormente se utilizaba como cárcel.

Según lo expuesto por los uniformados, en 2022 “La carcelita”  funcionaba en aquellas condiciones debido a que los procesos jurídicos y legales estaban por los cierres que provocó el Covid-19.

“El problema de la otra vez fue por los tiempos de pandemia que retrasó muchos juicios y los presos que estaban aquí no les habían declarado su medida”, informó un policía quien prefirió proteger su identidad.

Explicó que el componente policial no tiene órdenes de retener en el destacamento a los ciudadanos que son apresados.

“Aquí solo recibimos los presos que trae la Fiscalía, regidos por el debido proceso y el personal instruido por la Fiscalía”, añadió el uniformado.

Con relación a la cantidad de presos, puntualizó que el recinto cuenta con 24 ciudadanos privados de su libertad, y que los mismos están en “condiciones humanas”.

“En estos momentos, nosotros ya tenemos pocas personas dentro del recinto y siempre tratamos de cumplir con sus necesidades”, manifestó el agente.

El año pasado había cientos de presos recluidos en condiciones infrahumanas en esa cárcel preventiva.