Sáb. Jun 22nd, 2024


Campaña. Consiste en que las personas aporten a la causa un mínimo de $20 dólares, una vez al año.

  • Fray José María Guerrero se desplaza por una polvorienta vía de la provincia Elías Piña. El sacerdote desarrolla un programa para dotar de casas a familias pobres de esa localidad fronteriza.  Leonel matos

Sauro Scalella

Elías Piña, RD

Con la donación de un techo digno y seguro para vivir, el padre Fray José María Guerrero, a través de la campaña “un dólar de solidaridad”, de la Fundación Futuro Cierto, confía en catapultar a cientos de familias dominicanas oriundas de la provincia Elías Piña.

La campaña consiste en que las personas aporten un mínimo de $20 dólares, una vez al año, con el propósito de recaudar, anualmente, alrededor de $40 millones de dólares, según explicó Fray José

“En Estados Unidos tenemos más de dos millones de dominicanos legales y si cada dominicano, por ejemplo en Estados Unidos, aporta una vez al año $20 dólares, serían alrededor de $40 millones de dólares y esa es la idea”, dijo el sacerdote.

“Pedimos poco, pero queremos que, si en una casa, por ejemplo, allá en Estados Unidos hay cinco miembros, no importa la edad, que sean niños o niñas, los adultos que aporten a ese niño sus $20 dólares, serían $100 dólares, una vez al año”, sigue explicando Guerrero, refiriéndose a su campaña “un dólar de solidaridad”, la cual es de su interés promoverla todos los años en beneficio de los más necesitados.

El proyecto inicia en la comunidad Rancho de la Guardia, perteneciente al municipio Hondo Valle, provincia de Elías Piña. Allí, 26 viviendas han sido donadas desde el año 2017 a decenas de familias que vivían en condiciones precarias y hoy disfrutan de un hogar estable, a pesar de las limitaciones económicas que imperan en su entorno.

Para el padre Fray José, esa demarcación fronteriza refleja “la cara de la injusticia social, del abandono”, debido a la pobreza extrema que durante años ha nublado la vida de sus pobladores.

“Queremos catapultarla en el entender del desarrollo y por eso comenzamos con las viviendas, porque es como el cuerpo de una familia y si el cuerpo está deteriorado y siempre enfermo, es complicado. Entonces queremos sanar ese cuerpo: la vivienda”, relató el padre a un equipo de este diario frente a una de las viviendas donadas.

Ante ese pensamiento, Fray José asegura que “nosotros podemos salir aquí (República Dominicana) de ese ciclo vicioso, perverso, de tanta iniquidad. Podemos salir, literalmente, logrando una gran cadena de solidaridad de todos los dominicanos y las dominicanas”.

Las familias que conforman la comunidad en Rancho la Guardia aún son pobres, según cuenta el sacerdote, sin embargo, aclara que se les “ha subido su autoestima en un 100 por ciento” por el simple hecho de tener un lugar en donde vivir dignamente.

Es el caso de Maudenys Montero Morillo, originaria de Elías Piña, y quien junto a su esposo y su hijo fue una de las primeras beneficiadas con una vivienda en el año 2017.

Morillo narra que antes de recibir su casa sobrevivía en una de “madera” que se llenaba de agua cuando llovía. Pero, hace alrededor de seis años su calidad de vida cambió cuando la Fundación Futuro Cierto le entregó un hogar de concreto con una sala, dos habitaciones, baños y una cocina.  Ahora, las lluvias que la atormentaban no son un dolor de cabeza, de acuerdo a como vive en su hogar.

Decae economía

“La economía está un poco difícil porque no tenemos empleo”, dice la eliaspiñense, luego de ser cuestionada sobre el dinamismo económico en el distrito municipal Rancho de la Guardia.

La agricultura constituye una de las primeras actividades económicas de ese pueblo. Aguacate, habichuelas, gandules, maíz, auyama y café son algunos de los alimentos que los vecinos acostumbran a sembrar cada año.

Sin embargo, la escasez de agua que prevalece en República Dominicana debido a la sequía ha afectado el cultivo en ese sentido, perjudicando, a la vez, el flujo económico tanto en esa comunidad como en la provincia.

“Ahora mismo no nos estamos favoreciendo de la agricultura, porque no está lloviendo y hay una escasez muy grande. Eso nos está afectando mucho, porque es de la agricultura que vivimos”, deplora Morillo, mientras prepara un plato de ensalada de berro con aceite y sal.

Allí son muy pocos los comercios que existen. Hay muchos colmados, pero no más de ahí. La localidad carece de otros negocios que dinamicen la economía. Debido a esto, la primera opción que tienen esos pobladores es el cultivo de diversos rubros, sin embargo, está siendo impactado por la falta de agua.

Anhelo

“Nosotros queremos en esta provincia de Elías Piña dejar establecido un Politécnico Científico cuando tengamos fondo grueso, que permita que todo el sur tenga buenos técnicos, hombres y mujeres bien formados a nivel académico para seguir el contenido del desarrollo, porque es un después de la espiritualidad, el segundo eje transversal es la educación”, indica Fray José.