Catorce jóvenes confesaron en un juicio haber pertenecido a la banda Dominican Don’t Play y aceptaron ser condenados con penas que oscilan entre un año y medio y cinco años y medio de prisión.

Catorce jóvenes confesaron en un juicio haber pertenecido a la banda Dominican Don’t Play (DDP), mostraron su arrepentimiento por los delitos que cometieron en el seno de la misma y aceptaron ser condenados con penas que oscilan entre un año y medio y cinco años y medio de prisión.