El gobierno informó el domingo por la tarde que 1,450 personas murieron por los sismos, al tiempo que enfrentaba crecientes críticas de venezolanos que consideran que su respuesta fue insuficiente y quedó opacada por los esfuerzos de civiles para rescatar a personas sepultadas.

Cuadrillas de rescate locales e internacionales aceleran las tareas en busca de sobrevivientes entre los escombros en Venezuela el domingo, cuatro días después de que dos potentes sismos sacudieran el estado norteño de La Guaira.