Las primeras señales de ese malestar contra la Administración comenzaron en la alfombra roja, con artistas como Billie Eilish y su hermano Phineas, Justin Bieber y su esposa, Hailey Bieber, o la estrella estadounidense Lady Gaga posando ante las cámaras portando un prendedor en blanco y negro que rezaba 'ICE Out' (’Fuera ICE').

Desde el poderoso discurso del puertorriqueño Bad Bunny, a la arremetida de Billie Eilish o los constantes dardos amargos del presentador de la gala, el comediante Trevor Noah, la 68º edición de los Grammy será recordada como una de las más combativas contra el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump.