"Un ataque contra uno es un ataque contra todos", señalaba, con una formulación que busca calmar las preocupaciones sobre el compromiso de Washington.

El presidente estadounidense Donald Trump ofreció a los aliados de la OTAN un inesperado y cálido abrazo cuando el miércoles concluyeron una cumbre clave, después de haber arremetido contra los socios europeos reprochándoles la falta de ayuda en la guerra contra Irán.