En República Dominicana ya no hay mucho más que ofrecerle, Keiry necesita ayuda para ser trasladada con urgencia a Estados Unidos, donde existen tratamientos más avanzados como inmunoterapia o un trasplante de médula ósea, que podrían darle una verdadera oportunidad de sanar.

“Yo veo a mi hija muy valiente, tiene una energía que Dios se la bendiga. Mi niña es alegre, contenta, se mueve mucho a pesar de su situación”, así describe Valentina González a su hija Keiry Victoria Bonifacio de tan solo seis años.