El diagnóstico llegó en uno de los momentos más difíciles. Su esposa, Deisy Miniño, tenía ocho meses de embarazo.
- Continuó tirando mientras enfrentaba la leucemia.

Durante años, Domingo Lorenzo aprendió a vivir con dos blancos delante de él. Uno estaba en el campo de tiro, donde debía apuntar con precisión para derribar los platos.