
YASSER MEDINA Santo Domingo
En “La única opción”, Park Chan-wook recupera su poética de la venganza con la finalidad, supongo, de adaptar la famosa novela de Donald Westlake y, dicho sea de paso, satirizar el capitalismo. Supone un regreso a la zona de confort del director —considerando el tropiezo que tuvo con la irregular “Decisión de partir”—, porque, francamente, me parece una película satírica que toma giros audaces y, además, nunca deja de ser emocionante cuando aprovecha a Lee Byung-hun para dialogar sobre el desempleo, la familia y las trampas del capitalismo, en dos horas de bizarradas y ambigüedad moral.