El intérprete puertorriqueño transforma el Super Bowl 2026 en un manifiesto cultural sin concesiones. Casi 14 minutos que operaron con la gramática del séptimo arte

Hay momentos en los que el entretenimiento deja de ser consumo rápido y se convierte en relato. Como crítico de cine, uno reconoce esos instantes porque operan con las mismas herramientas del séptimo arte: punto de vista, ritmo, espacio, cuerpo, memoria. El medio tiempo (halftime show) del Super Bowl encabezado por Bad Bunny fue uno de esos raros casos en los que un evento diseñado para distraer decidió contar algo. Y lo hizo con conciencia estética, con identidad y con una claridad autoral que muchas películas comerciales envidiarían.