Samuel Deduno fue invitado al Clásico Mundial de Béisbol del 2013 tras las ausencias de otros abridores estelares, y terminó siendo el mejor lanzador del torneo

Era febrero de 2013. La temporada de Grandes Ligas se asomaba y en los campos de entrenamiento de los Mellizos de Minnesota sonó el teléfono. Llamaba Moisés Alou, preguntando por la disponibilidad de un lanzador que no era superestrella y que no estaba en los planes iniciales de nadie.