Con la cantidad de personas que se han dedicado desde años a este oficio, las calles se han convertido en empresas ambulatorias, sin dueño ni jefes, donde todos mandan y nadie despide.

SANTO DOMINGO, RD
Los “estacionadores” informales de vehículos toman los espacios públicos como lugar de trabajo para conseguir un sustento diario y, aunque conscientes de que las calles son públicas y no tienen dueños, entienden que el servicio que dan por cuidar los autos es lo que cuesta.