Los gobernadores de más de una docena de estados alertaron sobre la llegada del mal tiempo declarando emergencias o instando a la ciudadanía a quedarse en casa

Casi 12,000 vuelos en todo Estados Unidos, programados para el fin de semana, fueron cancelados cuando una monstruosa tormenta comenzó a causar estragos el sábado en gran parte del país, amenazando con cortar el suministro eléctrico durante días y cubrir de hielo a las principales carreteras.