Diversos estudios han señalado que esta intervención puede contribuir a reducir el riesgo de transmisión de determinadas infecciones de transmisión sexual, así como de patologías oncológicas poco frecuentes como el cáncer de pene.

La circuncisión en adultos mejora la higiene íntima y reduce el riesgo de infecciones locales al eliminar el prepucio, ya que se facilita la limpieza, se reduce la acumulación de secreciones y disminuye la probabilidad de inflamaciones, según el jefe del Servicio de Urología de Olympia Quirónsalud, Víctor Díez Nicolás.