Tiene todos los elementos para funcionar dentro de su propio género, una premisa sólida, actores capaces, un contexto con posibilidades visuales reales, pero nunca encuentra la manera de organizarlos.

"Thrash" parte de una premisa que, en teoría, debería funcionar casi por inercia. Un huracán arrasa una ciudad costera, el agua invade las calles y, con ella, tiburones que convierten el desastre natural en una carnicería. Es el tipo de idea que no necesita sofisticación para entretener, solo ejecución, ritmo y una mínima conciencia de lo que el género exige.