Bad Bunny se disfrazó por completo, llevando un bastón y vistiendo como una versión mayor de sí mismo con canas y maquillaje para simular arrugas.

Las invitadas a la Met Gala, desde Beyoncé hasta Naomi Osaka y Emma Chamberlain, no optaron por lo seguro este año, presentando obras de arte personalizadas en honor al código de vestimenta "La moda es arte".