Tras colocarse detrás de una cinta amarilla que lo separaba de los periodistas, habló sobre su "arrepentimiento" por el hecho que lo llevó a pasar 30 años detrás de los barrotes de Najayo Hombres.

Najayo, San Cristóbal
Las puertas del Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Hombres se abrieron alrededor de las 7:00 de la mañana y Mario José Redondo Llenas salió vestido con una camisa rosada, pantalón caqui y una hoja con un discurso escrito.