No era su primer trauma. En 2018, cuando apenas tenía 3 años, Ederson fue arrancado de los brazos de su madre en la frontera entre Estados Unidos y México dentro de la política de separación familiar del primer gobierno de Trump y permaneció separado de ella durante meses en una instalación gubernamental.

Ederson Galicia Alva, de 11 años, acababa de bajar del avión y entrar en los pasillos con luz tenue del aeropuerto de Miami cuando agentes federales apartaron a su madre para interrogarla. Otra vez.