Luego de soñar en convertirse en un miembro del Salón de la Fama de Cooperstown, el toletero pensó dejar el béisbol. Gracias a la pelota invernal resarció su nivel como pelotero.

El sueño de todo pelotero profesional es construir una carrera larga y exitosa en las Grandes Ligas, llegar al momento del retiro con números respetables, recibir homenajes en cada estadio y escuchar elogios incluso de los equipos contrarios por todo lo logrado en el terreno.