Ve el béisbol como algo más que deporte. Lo ve como la representación de dominicanidad, una forma de superar malos momentos y celebrar los buenos. “El béisbol es el ritmo de nuestras vidas”, sugiere.

El pelotero Fernando Tatis Jr. escribió una carta a los dominicanos, desde el niño que soñó en San Pedro de Macorís jugar alguna vez en Grandes Ligas, hasta el que hoy cautiva la ovación de la fanaticada con su destreza en el Clásico Mundial de Béisbol vistiendo el uniforme tricolor.