Antes de ver a su retoño desde la distancia y en pantalones cortos, Juan Samuel Mejía, como es su nombre, formó el camino de su hijo hasta ayudarlo a convertirse en un ser humano de buenos principios y valores.

El padre del lanzador Juan Mejía es bombero. Ese es un detalle que no debe pasar inadvertido y más cuando se piensa que su hijo es relevista y suele venir desde el bullpen a apagar el fuego de situaciones complicadas, así como lo ha hecho su padre durante 35 años con el Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional.