Solo la alimentación con restricción horaria redujo el índice de andrógenos libres, la proporción entre la testosterona y la proteína que la transporta por la sangre, que es un indicador de la cantidad de testosterona activa que llega a los tejidos del cuerpo.

El ayuno intermitente puede contribuir a regular los niveles hormonales en mujeres con síndrome de ovario poliquístico (SOP), según sugiere una investigación liderada por un equipo de la Universidad de Illionis en Chicago (UIC, Estados Unidos).