La nave Orión que los transporta tomó el impulso para salir de la órbita terrestre, una maniobra clave para trazar la trayectoria que los hará rodear la Luna y pasar por detrás de su cara oculta antes de regresar a la Tierra.

Los cuatro astronautas de la misión Artemis II de la NASA aceleraron el jueves para abandonar la órbita terrestre y poner rumbo hacia la Luna, iniciando el viaje que llevará al primer sobrevuelo tripulado del satélite natural de la Tierra en más de medio siglo.