Es una película que quiere decir muchas cosas. Algunas las dice bien. Otras las dice tan fuerte que se tapan a sí mismas.

Hay un tipo de película que no se conforma con que la veas. Necesitas guiarte. Señalarte cada emoción, subrayar cada idea, asegurarse de que no te pierdas nada. "Project Hail Mary" es, por momentos, esa película. No porque le falten ideas propias, que las tiene y buenas, sino porque parece haberse convencido de que el espectador necesita ayuda para llegar a ellas.