La historia de origen se muestra sobre las fórmulas de la aventura espacial del cine fantástico de superhéroes, donde la superheroína debe superar obstáculos antes de asumir la responsabilidad con los superpoderes.

“Supergirl” es una película de Craig Gillespie a la que asisto, dicho sea de paso, para ver cómo continúa el universo de DC establecido bajo la supervisión de James Gunn desde “Superman” (2025) y cuya primera etapa, por lo que sé, lleva el título "Capítulo Uno: Dioses y Monstruos". Se dice, además, que adapta elementos de la serie de cómics “Supergirl: Woman of Tomorrow”, escrita por Tom King e ilustrada por Bilquis Evely. Pero los 107 minutos que paso absorbiendo sus imágenes me dejan con la sensación de que no sirve de nada que sea adaptada de historietas recientes porque, a decir verdad, es una película de superhéroes algo aburrida y superficial, a la que le falta algo de gancho para capitalizar su premisa interestelar de venganza y justicia.