El primer ministro Keir Starmer dijo en una carta a John Healey que lamentaba verlo partir, pero insistió en que el plan de financiación proporcionaría los recursos militares necesarios para proteger al Reino Unido.

El secretario de Defensa británico, John Healey, renunció de forma inesperada el jueves y afirmó que el gobierno no está dispuesto a gastar lo suficiente en las fuerzas armadas en un momento de “amenaza creciente”. La renuncia es otro golpe para el primer ministro Keir Starmer, quien se encuentra bajo presión y ya enfrenta demandas de compañeros de su Partido Laborista para que renuncie.