En enero, desde Alemania se emitieron llamados al boicot del Mundial 2026, coorganizado por Canadá, Estados Unidos y México.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, considera que un boicot a los partidos de la Copa del Mundo en Estados Unidos, apoyado por dirigentes europeos para denunciar las amenazas de Donald Trump, sólo aportará "más odio", y se mostró favorable a un regreso de Rusia y sus clubes a las competiciones.