El estudio reveló que los traumas de apegos, trastornos de la personalidad, maltrato infantil y la ausencia del padre enmarcan la construcción del perfil de un feminicida o maltratador de mujeres.

El maltrato machista y los feminicidios continúan enlutando y manchando con sangre a República Dominicana. Frente a esta realidad, expertos descubrieron que estas conductas violentas están arraigadas a patrones mentales y carencias familiares, pero no justifican la libertad de una condena.