El caso generó gran conmoción en Suecia comparándolo con el de Dominique Pelicot, condenado Francia a 20 años de cárcel por haber drogado a su esposa, Gisèle.

Un sexagenario comparece este viernes ante un tribunal sueco, acusado de proxenetismo agravado y violación por presuntamente haber explotado a su esposa en situación de vulnerabilidad al obligarla a mantener relaciones sexuales de pago con unos 120 hombres.