Por: Roberto Valenzuela
Fue después de la Guerra Civil o Guerra de Secesión, provocada por la decisión del presidente Abraham Lincoln de otorgar la libertad a los negros esclavos en todos los estados de la Unión. Esta es la razón que motivó a EE.UU. en convertir a República Dominicana en una colonia norteamericana para albergar en ella únicamente a negros emancipados, es decir, exesclavos que ya habían obtenido su libertad.
Aunque los estados abolicionistas del Norte derrotaron a los estados esclavistas del Sur, en la guerra que costó más de 600 mil muertos, existía un fuerte odio racial, creándose movimientos que ejercían violencia de los blancos contra los negros. Se crearon, entre otros, el movimiento conocido como el Ku Klux Klan, que ahorcaban, azotaban y cometían todo tipo de violencia contra los negros.
Ese proceso de agitación, desasosiego y tensiones entre blancos y negros llevó a un influyente sector político a entender que había que crear un estado solo para exesclavos. Y se pensó en República Dominicana.
El odio racial llevó a que, al finalizar la Guerra Civil, el presidente Lincoln fuera asesinado el 14 de abril de 1865 por el actor John Wilkes Booth, quien le disparó en un teatro de Washington D. C. Booth quería vengar la derrota de los estados del Sur en la Guerra y revertir las políticas de Lincoln a favor de la abolición de la esclavitud.
El presidente que sustituyó a Lincoln fue su vicepresidente, Andrew Johnson, quien comenzó a estructurar un plan para la anexión de República Dominicana y convertirla en una colonia solo de negros norteamericanos.
Es, sin embargo, el presidente Ulysses S. Grant, dando continuidad al plan de Johnson, quien logra un acuerdo con el presidente dominicano Buenaventura Báez y elaboran un convenio de anexión de República Dominicana. El Congreso dominicano aprobó el convenio de anexión, pero el Senado de Estados Unidos lo rechazó.
El rechazo a que nuestro país fuera colonia norteamericana se atacó y se derrotó en dos frentes: en la derrota del principal propulsor en el país, el presidente Báez, en la Guerra de los Seis Años; y en el rechazo del presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense, el senador de Massachusetts, Charles Sumner, quien fue un ferviente opositor a que nuestro país se convirtiera en colonia de su nación.
El presidente Grant defendía la anexión de República Dominicana porque consideraba que la isla podía convertirse en un refugio y un nuevo hogar para los negros emancipados de Estados Unidos tras la esclavitud. Según él, Santo Domingo tenía poca población, grandes tierras fértiles y capacidad para albergar millones de personas. Añadía que las tierras dominicanas darían oportunidades de trabajo, derechos civiles y protección frente a la discriminación racial que sufrían los afroamericanos en el Sur estadounidense.
Grant entendía que muchos exesclavos podrían emigrar voluntariamente hacia la isla para vivir en una sociedad donde fueran mayoría y pudieran gobernarse por sí mismos bajo la protección de Estados Unidos. Su idea era que República Dominicana se transformara en un territorio o