Ante esas situaciones, la Junta Central Electoral (JCE) ha realizado varias advertencias e intimaciones en búsqueda de frenar el proselitismo a destiempo, las cuales no han tenido resultados ni han podido detener las constantes violaciones a la ley.

Desde que culminó el pasado ciclo electoral y el presidente Luis Abinader decidió que no buscaría modificar la Constitución para optar por un tercer mandato al frente del Poder Ejecutivo, las actividades y declaraciones proselitistas comenzaron a dominar el escenario político.