El caso ha provocado revuelo e indignación, debido a los achaques de salud y razones humanitarias. Con visibles signos de demencia senil, el nonagenario que hace tiempo perdonó al otro anciano de 85 años.

El anciano Epifanio Castro del Carmen, de 93 años, quien padece de Alzheimer y una enfermedad terminal, además de poseer una sonda, clama por su libertad.