Christopher Nolan comprende perfectamente la naturaleza literaria de la obra de Homero y, lejos de simplificarla para hacerla más accesible, decide abrazarla.

Christopher Nolan lleva más de dos décadas demostrando que el cine comercial puede ser tan ambicioso como cualquier obra de autor. Desde Memento hasta Oppenheimer, su filmografía ha estado marcada por personajes atormentados, estructuras narrativas fragmentadas y una obsesión constante por el tiempo, la memoria y el peso de las decisiones humanas.