A sus ocho años trabajaba duro para ayudar a su familia con el sustento. Lo hacía en la Autopista Duarte debajo del sol y en medio del peligro que, por su corta edad no advertía

A Noemí López nunca le dio vergüenza vender frutas en la Autopista Duarte, en uno de los tramos de La Vega, de donde es oriunda. En ese oficio que comenzó a los ocho años y todavía estando en la universidad seguía haciendo, veía el empuje para lograr convertirse en una profesional. Es una mujer con coraje.