Los animales habían salido despavoridos, muchos aún tenían esquirlas de vidrios en sus patas, y otros se quedaron bajo los escombros con sus familias.

Perro en el Centro de Bienestar Animal (CBA) en Cali (Colombia).
Fotografía que muestra un perro en el Centro de Bienestar Animal (CBA) este miércoles, en Cali (Colombia).EFE/ Ernesto Guzmán

Justo cuando la tierra dejó de temblar, un grupo de veterinarios agarraron su kit de primeros auxilios y salieron a las calles de la ciudad colombiana de Cali para atender perros y gatos heridos, asustados o separados de sus familias tras el terremoto de magnitud 7.4 del 10 de agosto.

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