La historia de cómo se cruzaron sus vidas encierra una fascinante curiosidad, pues tal sincronía tardó dos décadas en revelarse.

Suele decirse que el amor no se busca, sino que se encuentra cuando el destino es el momento indicado. Como bien expresaba el célebre escritor Julio Cortázar: “Andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos”.