La actividad inició como estaba previsto y tuvo este año un significado especial: la jornada fue dedicada por primera vez a la provincia de Barahona.

“La lluvia no daña mi fiesta”, la popular expresión convertida en merengue por Fernando Villalona, pareció convertirse este domingo en el lema de los dominicanos que participaron en el “37 Desfile Dominicano de Nueva Jersey”, una celebración que, pese a las condiciones del tiempo.