El reto sería identificar la velocidad con la que los actores invlucrados pueda desarrollar tecnología para adaptarse a las necesidades de los clientes.

En un contexto donde los pagos instantáneos crecen con fuerza en términos de volumen para impulsar la adopción digital en América Latina, la República Dominicana todavía tiene camino por recorrer en la adopción de dinero electrónico.