El ecologista Alexis Agramonte aportó datos alarmantes sobre el impacto de la medida, detallando que los árboles derribados tenían 84 años de antigüedad y habían resistido el embate de numerosos ciclones a lo largo de su historia.

Troncos cercenados y follaje esparcido tras la eliminación de robles casi centenarios en Baní, una acción catalogada por ambientalistas como un grave atentado contra el patrimonio natural de la ciudad.
Troncos cercenados y follaje esparcido tras la eliminación de robles casi centenarios en Baní.Fuente Externa

El reportaje publicado por Listín Diario, al dar a conocer la tala indiscriminada de robles casi centenarios y árboles de mango, ha desatado una ola de profunda indignación y rechazo en toda la sociedad banileja.

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