En La Guaira parece que hubiera caído una bomba nuclear. Altos edificios se derrumbaron como castillos de naipes y quedaron transformados en montañas de arena y escombros.

Casi 1,000 muertos y más de 50,000 desaparecidos es el saldo del doble terremoto en Venezuela, a medida que crece la impotencia por la falta de ayuda oficial para rescatar rápidamente a sobrevivientes.